- Una tormenta magnética tiene tres fases: un inicio súbito breve, una fase principal de unas pocas horas y una recuperación que dura de horas a días.
- Las horas más perturbadas son cortas; una tormenta completa suele durar de uno a tres días.
- Las CMEs provocan estallidos cortos y agudos, las corrientes rápidas de viento solar causan perturbaciones más suaves y prolongadas.
- Intensidad y duración no siempre van de la mano; la tormenta más fuerte no es necesariamente la más larga.
- NOAA SWPC y GFZ Potsdam monitorizan los índices Kp, Hp y Dst casi en tiempo real.
Una tormenta magnética no es un suceso con un inicio y un final limpios. Más bien se comporta como una ola que sube, alcanza un pico y luego se disipa poco a poco. Por eso la pregunta ¿cuánto dura? no admite un único número. Algunas tormentas acaban en horas. Otras se prolongan dos o tres días y la cola tranquila de una gran tormenta puede tardar hasta una semana en desaparecer del todo.
Qué significa «una tormenta»
Aquí en tierra el tiempo se nota como lluvia, viento o calor. Una tormenta geomagnética es distinta: es una perturbación en la magnetosfera de la Tierra, la burbuja magnética invisible que nos protege del flujo constante de partículas solares. NOAA define una tormenta geomagnética como una alteración importante de esa magnetosfera cuando se produce un intercambio eficiente de energía desde el viento solar. En la práctica eso ocurre cuando llega un pulso de partículas y campo magnético solar con la orientación adecuada y sacude el campo magnético terrestre.
Los científicos no miran la perturbación a ojo, usan índices que la resumen. Los más citados son Kp, que se calcula en ventanas de tres horas, y Dst, que mide la caída del campo en el ecuador magnético y ayuda a separar las fases de la tormenta. GFZ Potsdam añade el índice Hp con resolución de media hora. En consecuencia la «duración» de una tormenta depende en parte del indicador que se utilice.
Las tres fases de una tormenta
Fase inicial o inicio súbito: cuando el frente solar golpea la magnetosfera el campo puede saltar hacia arriba en cuestión de minutos a un par de horas. A eso se le llama storm sudden commencement y no siempre ocurre.
Fase principal: es el corazón de la tormenta, la energía acumulada forma una corriente anular que hunde el índice Dst por debajo de −50 nT. Esta fase suele durar unas pocas horas, típicamente de 2 a 8 horas, y es cuando los efectos son más intensos.
Fase de recuperación: tras el mínimo el campo vuelve lentamente a la normalidad. La recuperación es la parte más variable y puede durar desde unas 8 horas hasta cerca de 7 días, con una decaimiento rápido inicial seguido por una cola lenta.
Origen y ejemplos
El factor decisivo en la duración es el tipo de perturbación solar. Las CMEs suelen producir tormentas agudas y potentes, con un inicio claro y una recuperación relativamente contenida. Las corrientes de viento solar de alta velocidad y las CIRs suelen generar perturbaciones menos intensas pero más duraderas. Ejemplos históricos muestran el patrón: la tormenta «Gannon» de mayo de 2024 produjo condiciones elevadas durante alrededor de dos o tres días, el evento de marzo de 1989 tuvo efectos más agudos en horas y la tormenta de Carrington de 1859 fue extraordinariamente intensa, lo que recuerda que intensidad y duración son conceptos distintos.
Conexión con el bienestar
Si notas cambios en cómo te sientes y sospechas que el clima espacial influye, es útil conocer los tiempos típicos. La fase intensa suele durar horas, la recuperación días. Llevar un registro personal de síntomas junto con las horas de actividad geomagnética es más informativo que las afirmaciones generales. Si los síntomas persisten consulta a un profesional médico.
Resumen breve
La parte más activa de una tormenta magnética suele ocupar horas, una tormenta completa suele durar uno a tres días y la recuperación de una gran tormenta puede llegar hasta una semana. NOAA SWPC y GFZ Potsdam siguen estos eventos en tiempo casi real mediante índices como Kp, Hp y Dst.
