- Sí, los cambios de presión pueden taponar los oídos
- El oído medio es una cavidad de aire sellada que necesita ventilación por la trompa de Eustaquio
- Los cambios grandes y rápidos importan más; el tiempo cotidiano suele ser más suave
- Resfriados, alergias y congestión estrechan la trompa y facilitan el taponamiento
- Suele ser breve e inofensivo, pero dolor persistente, pérdida de audición o supuración requieren revisión médica
Mucha gente sensible al tiempo lo nota en un vuelo, subiendo por una montaña, en un ascensor rápido o cuando se aproxima una tormenta: los oídos se sienten "tapados", llenos o como si se escuchara bajo el agua. Los sonidos se amortiguan y aparece a veces un leve dolor o el impulso de tragar o bostezar para que haga "pop". Es una de las sensaciones más comunes relacionadas con cambios de presión y tiene una explicación simple y bien conocida.
Respuesta breve
Sí, los cambios de presión pueden provocar la sensación de oído taponado. El responsable es la trompa de Eustaquio, un conducto que comunica el oído medio con la parte posterior de la nariz y la garganta. Su función es mantener igualada la presión dentro del oído con la del exterior. Si el ambiente cambia y la trompa no se abre lo bastante, se genera una diferencia de presión sobre el tímpano y eso se percibe como plenitud o oído tapado.
La trompa de Eustaquio y el oído medio
El oído medio es una pequeña cavidad de aire situada detrás del tímpano. La trompa de Eustaquio es el único camino para que ese aire entre o salga. Normalmente la trompa está cerrada y se abre brevemente al tragar, bostezar o masticar para permitir que el aire compense la presión. Mientras funcione con normalidad, el tímpano vibra libremente y la audición se mantiene nítida.
Física en palabras sencillas
Cuando la presión exterior sube, el aire atrapado en el oído tiende a comprimirse; cuando la presión baja, tiende a expandirse. Como el oído medio está rodeado por hueso rígido, no puede ajustarse sin que la trompa deje pasar aire. Subir en un avión, descender en un vuelo o bajar por una montaña provoca cambios rápidos que la trompa puede no compensar al instante. Igualar al ascender suele ser más fácil porque el aire sale por sí mismo; al descender suele requerir que tragues o bosteces para que entre aire.
Qué lo empeora y cuándo ver al médico
Resfriados, alergias, sinusitis y aire seco inflaman las mucosas y estrechan la trompa, por eso las molestias aparecen con más facilidad. Los niños notan esto con más frecuencia porque su trompa es más corta y horizontal. En la mayoría de los casos la sensación se resuelve sola en minutos u horas. Consulte a un profesional si el bloqueo persiste varias horas, si hay dolor intenso, pérdida notable de audición, supuración o sangrado desde el oído, o fiebre y mareos severos.
Cómo volver a equilibrar
Los gestos cotidianos suelen bastar: tragar, bostezar, masticar o succionar algo. También existe la maniobra de Valsalva hecha con suavidad, pero no debe hacerse con fuerza ni si hay problemas previos de oído.
En resumen, la sensación de oído taponado por cambios de presión es fisiológica, habitual y suele desaparecer cuando la trompa de Eustaquio consigue igualar la presión. Los episodios más molestos se asocian a cambios rápidos de altitud o a una trompa ya congestionada por enfermedad o alergia.
Elaborado a partir de datos en directo de NOAA SWPC y GFZ Potsdam y revisado por el equipo de MeteoStorms.
Fuentes de datos:NOAA SWPC, GFZ Potsdam
